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miércoles, 18 de marzo de 2020

Bases del VIII Concurso de Dibujos y del X Concurso de Relatos Breves "Nuestro Padre Jesús Nazareno"...

Queridos Amigos y Cofrades:

Esperamos que estéis viviendo estos días de aislamiento con los ojos y el corazón en el Señor, orando de un modo especial por los enfermos, por sus familias, por los fallecidos y por tantas y tantas personas que están haciendo todo lo posible para que la vida continúe durante este tiempo... Que el Señor premie sus desvelos y les dé fortaleza para continuar en la brecha.

Adelantamos la Convocatoria del VIII Concurso de Dibujos y el X Concurso de Relatos Breves "Nuestro Padre Jesús Nazareno" con el fin de que podáis aprovechar estos días para participar en esta iniciativa. Un buen momento para hacer revivir nuestra Pasión Cofrade... Compartidlo con aquellos a los que les pueda interesar, con independencia de que formen parte de nuestra Cofradía...

¡Unidos en la oración!


viernes, 29 de abril de 2016

"La pequeña esperanza"...

Un hermoso poema del francés Charles Péguy titulado "La pequeña esperanza" que habla sobre esta virtud teologal. Te recomendamos leerlo durante tu tiempo de oración.

"Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes.
La Fe es una esposa fiel.
La Caridad es una madre ardiente.
Pero la esperanza es una niña muy pequeña.

Yo soy, dice Dios, el Maestro de las Virtudes.
La Fe es la que se mantiene firme por los siglos de los siglos.
La Caridad es la que se da por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña esperanza es la que se levanta todas las mañanas.
Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.
La Fe es la que se estira por los siglos de los siglos.
La Caridad es la que se extiende por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña esperanza es la que todas las mañanas nos da los buenos días.
Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.
La Fe es un soldado, es un capitán que defiende una fortaleza.
Una ciudad del rey,
En las fronteras de Gascuña, en las fronteras de Lorena.
La Caridad es un médico, una hermanita de los pobres,
Que cuida a los enfermos, que cuida a los heridos,
A los pobres del rey,
En las fronteras de Gascuña, en las fronteras de Lorena.
Pero mi pequeña esperanza es
la que saluda al pobre y al huérfano.
Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.
La Fe es una iglesia, una catedral enraizada en el suelo de Francia.
La Caridad es un hospital, un sanatorio que recoge todas las desgracias del mundo.
Pero sin esperanza, todo eso no sería más que un cementerio.
Yo soy, dice Dios, el Señor de las Virtudes.
La Fe es la que vela por los siglos de los siglos.
La Caridad es la que vela por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña esperanza es la que se acuesta todas las noches
y se levanta todas las mañanas
y duerme realmente tranquila.
Yo soy, dice Dios, el Señor de esa Virtud.
Mi pequeña esperanza
es la que se duerme todas las noches,
en su cama de niña, después de rezar sus oraciones,
y la que todas las mañanas se despierta
y se levanta y reza sus oraciones con una mirada nueva.
Yo soy, dice Dios, Señor de las Tres Virtudes.
La Fe es un gran árbol, un roble arraigado en el corazón de Francia.
Y bajo las alas de ese árbol, la Caridad,
mi hija la Caridad ampara todos los infortunios del mundo.
Y mi pequeña esperanza no es nada más
que esa pequeña promesa de brote
que se anuncia justo al principio de abril".


miércoles, 27 de abril de 2016

"El Cristo de Velázquez"...

En su poema "El Cristo de Velázquez", Miguel de Unamuno reflexiona sobre la figura del Señor Jesús como símbolo de sacrificio, basándose en la obra "Cristo crucificado" del pintor Diego Velázquez. Les compartimos una parte de este hermoso texto.


"¿En qué piensas Tú, muerto, Cristo mío?
¿Por qué ese velo de cerrada noche
de tu abundosa cabellera negra
de nazareno cae sobre tu frente?
Miras dentro de Ti, donde está el reino
de Dios, dentro de Ti, donde alborea
el sol eterno de las almas vivas.
Blanco tu cuerpo está como el espejo
del padre de la luz, del sol vivífico;
blanco tu cuerpo al modo de la luna
que muerta ronda en torno de su madre
nuestra cansada vagabunda tierra;
blanco tu cuerpo está como la hostia
del cielo de la noche soberana,
de ese cielo tan negro como el velo
de tu abundosa cabellera negra
de nazareno.
Que eres Cristo, el único
Hombre que sucumbió de pleno grado,
triunfador de la muerte, que a la vida
por Ti quedó encumbrada. Desde entonces
por Ti nos vivifica esta tu muerte,
por Ti la muerte se ha hecho nuestra madre,
por Ti la muerte es el amparo dulce
que azucara amargores de la vida;
por Ti, el Hombre muerto que no muere,
blanco cual luna de la noche. Es sueño,
Cristo, la vida, y es la muerte vela.
Mientras la tierra sueña solitaria,
vela la blanca luna; vela el Hombre
desde su cruz, mientras los hombres sueñan;
vela el Hombre sin sangre, el Hombre blanco
como la luna de la noche negra;
vela el Hombre que dio toda su sangre
porque las gentes sepan que son hombres.
Tú salvaste a la muerte. Abres tus brazos
Cantares a la noche, que es negra y muy hermosa,
porque el sol de la vida la ha mirado
con sus ojos de fuego: que a la noche
morena la hizo el sol y tan hermosa.
Y es hermosa la luna solitaria,
la blanca luna en la estrellada noche
negra cual la abundosa cabellera
negra del nazareno. Blanca luna
como el cuerpo del Hombre en cruz, espejo
del sol de la vida, del que nunca muere.
Los rayos, Maestro, de tu suave lumbre
nos guían en la noche de este mundo,
ungiéndonos con la esperanza recia
de un día eterno. Noche cariñosa
¡oh noche, madre de los blandos sueños,
madre de la esperanza, dulce Noche,
noche oscura del alma, eres nodriza
de la esperanza en Cristo Salvador!".



"Noche oscura del alma"...

Un hermoso poema de San Juan de la Cruz titulado "Noche oscura del alma" que habla de ese momento en el que, luego de una "noche oscura", el alma se vuelve a juntar con el Amado.

"En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.


A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

En mi pecho florido
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado".


jueves, 21 de abril de 2016

"¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?"

Un hermoso poema del español Lope de Vega, "Soneto XVIII" también conocido como "¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?". Un texto que nos hace preguntarnos: ¿le estoy abriendo la puerta de mi corazón al Señor, o le dejo esperando fuera?

"¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras? 

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía: Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!
¡Y cuántas, hermosura soberana: Mañana le abriremos -respondía-,
para lo mismo responder mañana!".


miércoles, 20 de abril de 2016

"Nada te turbe"...

Una parte del conocido (y hermoso) poema de Santa Teresa de Ávila, "Nada te turbe", que nos habla de la paz que trae poner nuestra confianza en Dios, que no cambia, ni se muda, ni deja de amarnos.
"Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda,

la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta: Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
sólo Dios basta".


"Una plegaria en la oscuridad"...

Continuamos con nuestra serie de Poetas Católicos con un texto de G. K. Chesterton, "Una plegaria en la oscuridad". Un profundo poema que habla de la esperanza en medio de la Cruz:
"Debo agitarlo, Oh Cielo, estremecer esta Tierra en un delirio.
Tened piedad de mí, pero permitid que el Mundo se alimente;
si, en mi locura, hasta que sienta mi propia muerte,
hasta que se escuche a la hierba crecer sobre mi tumba.

Si me atrevo a gruñir entre el sol y el césped,
a gimotear en un clamor, dadme la gracia de poseer,
bajo esta lluvia luminosa, bajo las frutas lozanas,
el resplandeciente silencio del desprecio de Dios.
Agradezco al Cielo que las estrellas brillen lejos,
ya que peregrino en una noche de Ira;
agradezco que mis lágrimas no perturben a la mariposa,
ni ser maldecido por el oprobio de cortar una flor.
Los hombres dicen que el sol se ha oscurecido,
sin embargo, creo que nunca más ha brillado
como durante aquella tarde del Calvario,
donde Aquel que fue colgado del Árbol de la Tortura,
escuchó el eco de los grillos cantando, y se alegró".


jueves, 14 de abril de 2016

¡Tarde te amé!

La poesía ha sido utilizada por muchos autores y Santos para expresar sus experiencias espirituales. Hoy, empezamos una serie de textos escritos por Poetas Católicos que pueden ser utilizados en el tiempo de oración. Arrancamos con un hermoso extracto de las "Confesiones" de San Agustín.
"¡Tarde te amé,
hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé!
Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera,
y por fuera te buscaba;
y deforme como era,
me lanzaba sobre estas cosas hermosas que Tú creaste.
Tú estabas conmigo mas yo no lo estaba contigo.
Me retenían lejos de ti aquellas cosas
que, si no estuviesen en Ti, no serían.
Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera: Brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume y respiré,
y suspiro por Ti;
gusté de Ti, y siento hambre y sed;
me tocaste y me abrasé en tu paz".



jueves, 26 de marzo de 2015

Bases del III Concurso de Dibujos y del V Concurso de Relatos Breves "Nuestro Padre Jesús Nazareno"


1. Podrán participar todos los Hermanos de la Cofradía Penitencial y Sacramental de “Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Sepulcro”, de Baltanás. El Concurso también está abierto a los bienhechores y simpatizantes de la Cofradía. Su finalidad es profundizar en la Semana Santa y difundir las vivencias de los cofrades.

2. Temática: El dibujo o relato profundizará en cualquier aspecto de la Cofradía o de la Semana Santa en general, destacando la Baltanasiega, como anécdotas, vivencias,…

3. La extensión máxima en el caso de los relatos será de un folio. Se admitirán los relatos escritos a mano o a ordenador. En cuanto a los dibujos, tanto el formato como la técnica son libres.

4. Habrá diversas categorías en función de los participantes: niños, jóvenes, adultos y mayores.

5. Plazo de Entrega: Los dibujos y relatos se entregarán, como fecha límite, el día de la Conmemoración del Martirio de San Juan Bautista -Patrono de nuestra Cofradía- (29 de Agosto de 2015). Es necesario indicar el nombre, apellidos y edad. Pueden entregarse al Hermano Mayor de la Cofradía o por correo electrónico: nazarenobaltanas@gmail.com

6. Jurado: Estará formado por tres miembros de la Junta de Gobierno de la Cofradía.

7. Premios: Los ganadores se darán a conocer con motivo del VI Café-Cofrade de 2015. Habrá un detalle para todos los participantes.

8. El autor del dibujo o relato se compromete a aceptar las bases de esta convocatoria y cede los derechos de su obra a la Cofradía Penitencial y Sacramental de “Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santo Sepulcro”. Todos los trabajos serán publicados en el Blog de la Cofradía y formarán parte de una obra conjunta en próximas convocatorias.

¡¡ANÍMATE Y PARTICIPA!!

miércoles, 25 de marzo de 2015

Relato "Preparativos", escrito por Ángela Casado Diago

Preparativos
Relato Ganador del IV Concurso de Relatos Breves "Nuestro Padre Jesús Nazareno" 2014

Siempre me gustaron los deportes, en especial el atletismo, y como aficionada, había participado en algunas carreras populares; sin embargo después de empezar los estudios, sólo iba muy esporádicamente a un gimnasio cercano a la universidad por falta material de tiempo para otra cosa.

Desde luego me llamaba la atención un grupo de chicos -de aspecto algo rudo- que trabajaba la musculatura a fondo y a los que veía corriendo por el campus, supuse que serían alumnos de INEF, pero la verdad es que no despertaron más mi curiosidad hasta que hacia el mes de febrero, al volver a la residencia y atravesar el parque los vi, cargando con una estructura de madera sobre la que llevaban unos sacos esparcidos y caminando lenta y rítmicamente con su carga mientras se balanceaban ligeramente a uno y otro lado.

Esto picó mi curiosidad, pues no entendía el objeto de esta especie de entrenamiento en pleno centro de la ciudad; así que en la siguiente ocasión en la que coincidimos en el gimnasio, y aprovechando que uno de mis compañeros de clase les saludó, empezamos a hablar y me atreví a decir, eso sí, casi en voz baja, que les había visto entrenando en el parque cerca de mi residencia. Ellos ni siquiera parecieron escucharme, así que mi tímido intento de averiguar que hacían quedó en nada.


El fin de semana siguiente mi familia vino a visitarme, salimos a comer a un restaurante, y mi padre quiso conocer algo más la ciudad y entrar a una iglesia museo de Semana Santa cercana a la residencia; y ahí, de forma inesperada supe el motivo del entrenamiento en el parque: estos chicos se preparaban para llevar los pasos de su cofradía en las procesiones.


Así, supe que en las procesiones los cofrades se preocupan de que no quede nada a la improvisación, cargan con las andas sobre las que colocan sacos llenos de arena con el peso exacto de las esculturas, flores y luces que compondrán el paso, se colocan igualando estaturas y acompasando sus pasos, preparan milimétricamente los recorridos con sus subidas, bajadas, curvas y balanceos para que el desfile procesional transmita no sólo unos hechos plasmados en imágenes sino también la emoción y el sentimiento que buscaron los imagineros y que constituye el objeto de toda procesión.


Al llegar la Semana Santa, y antes de volver a casa en vacaciones, pude ver una de las procesiones y valorar el maravilloso resultado del entrenamiento, que me emocionó por la sensibilidad que se transmitía en cada uno de los movimientos del paso en su recorrido.


Ángela Casado Diago
Año 2014

Relato "El Vía Crucis", escrito por Sofía Elisa Sanz Casado

El Vía Crucis
Relato Ganador del IV Concurso de Relatos Breves "Nuestro Padre Jesús Nazareno" 2014

A medida que crecemos vamos teniendo diferentes visiones de las cosas y nuestra manera de pensar cambia.

Cuando era pequeña, y no era consciente de la Semana Santa, a mí me gustaba que un día en vacaciones mi madre me llevara con ella a una especie de paseo muy largo, en el que se iban haciendo paradas de vez en cuando, y en el que todos los que iban con nosotros repetían lo que decían unos altavoces. Era el Vía Crucis.

Según fui creciendo me di cuenta de lo que era y de lo que se celebraba; no eran unas simples vacaciones. Al cumplir algún año más, lo que más me gustaba era cantarle la Salve a la Virgen, aquello era muy bonito y emotivo.

Un poco después, y siendo plástica mi asignatura preferida, me fijé en lo bonitos que eran los pasos, la perfección de las tallas, la expresividad de las figuras, el trabajo que aquello significaba.
Sin embargo, llegaron los momentos difíciles de la adolescencia, en los que la mente da un giro de 180 grados y dejó de gustarme por completo, se pasaba mucho frío y había que estar mucho tiempo de pie. Para mí había perdido todo su encanto.


Gracias a Dios esa etapa pasó y me he dado cuenta de todo lo que llevan detrás las palabras Semana Santa: la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo; la hermandad de los cofrades; el silencio; un cúmulo de sentimientos encontrados como tristeza, alegría, sacrificio, entrega, ilusión.


Sofía Elisa Sanz Casado
Año 2014